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El ocaso del poeta de la dulce pena

Jesus Gil · 31 ago 2026
El ocaso del poeta de la dulce pena


EL OCASO DEL POETA DE LA DULCE PENA

Será difícil de entender cómo he llegado hasta este punto de mi vida sin haberme destruido.

A pesar de estar acompañado, me siento muy solo, muy vacío.

Pierdo las ilusiones de vivir, ¿para qué seguir si apenas encuentro motivos?

Pasan las horas,

los días, los meses, los años,

y veo mi luz apagarse poco a poco.

Muchos días la muerte aparece en mi mente como una solución a todos mis problemas.

No me juzguéis a la ligera.

Juzgadme por todo lo que llevo dentro, por tantos años de silencio, por todo aquello que nunca supe decir.

Las respuestas al porqué están en mis poemas.

Soy la memoria de lo que fue, el guardián de una historia que todavía permanece abierta.

Y ella, la princesa del amanecer sigue sin aparecer.

Me gustaría que volviera, no para cambiar el pasado, sino para escuchar mi versión, decir lo que nunca pude decir y cerrar por fin ese episodio de mi vida.

Mientras tanto, sigo escribiendo.

El triunfo de la voluntad

será mi legado.

Cada poema, cada palabra, cada recuerdo, es una parte de mí que se niega a desaparecer.

Porque no quiero ser recordado solamente por mis heridas.

Solo soy un hombre.

Un hombre que se perdió, que cayó, que estuvo a punto de rendirse, pero que siguió caminando.

Quizá este sea el ocaso del Poeta de la dulce pena.

Pero el ocaso no es el final.

Después de la noche siempre puede volver el amanecer.

Y mientras pueda escribir, mientras pueda recordar, mientras pueda contar mi historia,

seguiré aquí.

Solo soy un hombre.

Pero sigo viviendo.