Me llamo Jesús Gil y soy, como me gusta decir, poeta a ratos.
No porque la poesía aparezca solo de vez en cuando, sino porque nunca pretendí hacer de ella un oficio. Para mí, escribir ha sido una forma de recordar, de entender y, muchas veces, de sobrevivir.
He vivido. He amado. He perdido. Me he equivocado. He reído hasta que dolía y también he conocido esos momentos en los que parece que el dolor será lo único que permanezca.
Y de todo eso quedaron palabras.
Esta web nace precisamente de ahí. No pretende ser únicamente una colección de poemas. Es, en realidad, mi vida contada de otra manera.
Cada texto guarda algo que ocurrió, una persona que pasó por mi vida, un amor, una ausencia, una alegría, una derrota, una noche interminable o alguno de esos pequeños instantes que parecían insignificantes y que, con los años, descubrimos que eran precisamente los importantes.
Algunas historias están contadas tal como las recuerdo. Otras han pasado por ese extraño filtro de la memoria, que mezcla realidad, sentimientos y tiempo hasta que resulta difícil saber dónde termina el recuerdo y dónde comienza la poesía.
Pero todas tienen algo de mí.
No escribo para enseñar a nadie cómo debe vivir. Tampoco para presentarme como un gran poeta. Escribo porque hubo cosas que necesitaba contar y sentimientos que nunca supe explicar hablando.
Entonces apareció el papel.
Con los años comprendí que escribir también era una manera de dejar pequeñas señales por el camino. Una forma de decir: yo estuve aquí, esto me ocurrió y así lo sentí.
Por eso encontrarás poemas de amor y de desamor, recuerdos, heridas, ironía, esperanza, rabia, nostalgia y también alguna batalla que quizá habría sido mejor no librar.
Pero sería absurdo contar una vida dejando fuera precisamente aquello que más dolió.
Esta es mi historia.
Sin demasiados adornos. Sin intención de convertirla en una leyenda.
Simplemente la vida de Jesús Gil, un hombre que ha acumulado suficientes experiencias para tener muchas cosas que contar y que, de vez en cuando, cuando las palabras se ponen de acuerdo…
se convierte en poeta.