Una noche de luna llena
El poeta estaba con su musa
parado en lo alto del puerto de montaña,
A una altura de 2300 metro
Heran sobre las 2.30 de la madrugada
mirando las estrellas.
Era una de esa noche donde el cielo estaba despejado
la luna llena con su luz todo lo bañaba
se podían ver millones de estrellas.
Él la tenía abrazada.
El viento golpeaba con fuerza,
pero ella no sentía frío
Sus ojos brillaban
estaba feliz y segura
junto al hombre que amaba
y él la cuidaba.
Pues la tenía entre sus brazos
La felicidad y el romanticismo era total
En una noche de luna llena