Gracias por responder mis mensajes.
Quizá no imagines la sonrisa
que aparece en mi rostro
cuando encuentro unas palabras tuyas.
Aunque nos veamos poco,
cada respuesta me recuerda
la amistad que compartimos
y lo especial que eres para mí.
Qué bonito saber que estás ahí
y sentirte cerca
con algo tan sencillo
como un mensaje.