Los relámpagos iluminan los cielos, Los truenos dejan oír su gran voz, los cañones braman por sus bocas de fuego sin descanso, las campanas tiñen a desespero y muerte,
anuncian la trajedia que nadie se esperaba que pasara después de tanto tiempo. Primero una gota de sangre después un río de sangre,
un corazón arrancado yacía ensangrentado y muerto,
víctima del orgullo de un corazón frio y duro como el acero