Al sonido del romper de las olas en la playa,
dos enamorados se comen a besos haciéndose promesas de amor eterno.
Como testigos están la luna llena reflejándose en el mar y todas las estrellas del universo,
más una suave brisa de aire.
Promesas de amor en estado puro limpias de maldades y llenos de sentimientos nobles