Princesa, reina
Cuando te conocí,
algo cambió dentro de mí.
Me enamoré de ti
y te llamé mi princesa.
Con el paso del tiempo,
fuimos compartiendo sueños,
momentos, risas y lágrimas,
hasta hacer de nuestras vidas
un mismo camino.
Y aquella princesa
que un día llegó a mi corazón,
con el tiempo se convirtió
en mi reina.
Desde entonces,
eres la dueña de mi alma,
la reina de mi corazón
y la mujer que ocupa
un lugar eterno en mi vida.
Porque hay amores
que llegan y pasan,
pero tú llegaste
para quedarte
escrita para siempre
en mi corazón.