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No fue una tarde cualquiera

Jesus Gil · 20 dic 2020




Habíamos quedado para pasear al atardecer

En una terraza junto al mar

Tus negros cabellos con los rayos del sol brillaban

Estabas radiante la ropa que llevabas, resaltaban tu figura femenina

Y hacia que tuviera ganas de besarte en los labios, pero tímido y vergüenza no lo hice

Después de estar un largo rato en la terraza

me dijiste vamos a pasear junto al mar cogiéndome de la mano

Paseando junto a la orilla del mar las olas refrescaban nuestros pies

Mientras observábamos a otras parejas pasear también

Era todo amor lo que se respiraba esa tarde

En un momento sin saber cómo te acercaste mas a las olas en plan picarona

Una de ellas te salpico y mojo, me llamaste para que me yo me acercara a ti

Cuando estábamos juntos uno frente al otro me cogiste de las dos manos

Me dijiste cierra los ojos tengo un regalo, me gustó la idea y te seguí el juego

Cuál fue mi sorpresa que me regalaste la miel de tus labios en los míos

El más bello, hermoso y largo beso de amor que jamás nadie me había dado

Me puse rojo como un tomate, me corrieron sudores por todo el cuerpo

Temblaba como un adolescente en su primer beso

Cuando puede recuperarme abrí mis ojos los tuyos brillaban y no paraban de mirarme

Me dijiste sonriendo ¿te ha gustado mi regalo?, porque sé que de mi estás enamorado

No tengas miedo al amor, también yo estoy enamorada de ti

sin saber cómo te estreche entre mis brazos, nos besamos apasionadamente,

al ver el mar cosa tan hermosa ordeno a las olas nos hicieran perder el equilibrio

cayendo los dos al agua mojándonos totalmente,

mientras nos fundíamos en besos y más besos llenos de amor y pasión

No fue una tarde cualquiera pues nos declaramos nuestros sentimientos de amor

Y lo que sentíamos el uno por el otro de una manera muy original