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La ultima rebelion de los infiernos

Jesus Gil · 6 oct 2026

LA ÚLTIMA REBELIÓN DE LOS INFIERNOS


Cuando el Poeta de la Dulce Pena

pensaba que podía por fin descansar,

volvieron todos sus infiernos,

con rabia y violencia,

con ganas de sangre y venganza.

Alguien que no quería verle bien

abrió de nuevo la caja de Pandora

con insidia y perfidia.

¡Ay, poeta,

que no te quieren dejar vivir tranquilo!

Volvieron los recuerdos

más duros del pasado.

El poeta volvió a caer,

pero esta vez fue diferente:

sabía cómo defenderse.

Levantó todas sus defensas,

invocó el amor

hacia su Princesa del Amanecer,

se armó de valor

y recurrió a lo que mejor sabía hacer:

sus poemas, su voz, su corazón.

Pues, si una vez los derrotó,

volvería a hacerlo,

costara lo que costara.

Tenía que vencerlos

para toda la eternidad.

Cuando comenzó el enfrentamiento,

todos los elementos de la naturaleza

hicieron acto de presencia:

la luna, el trueno, el rayo,

el atardecer enrojecido,

el viento, la lluvia,

el mar y sus olas bravas.

Alguien preguntó:

—¿Es otra batalla épica?

El poeta respondió:

—No.

Son las fuerzas que perdieron

en aquella batalla épica

y han vuelto a vengarse.

Por eso tengo que derrotarlas

para toda la eternidad,

por el bien de la humanidad.

Y así, aquella noche,

volvió a enfrentarse a ellas,

con el amor

y la presencia de su musa.

Al amanecer, todo había acabado.

Los infiernos y sus habitantes

habían sido derrotados

con la palabra y el amor.

Su líder quedó cautivo

para toda la eternidad

en una prisión sin barrotes:

el amor, la compasión,

la ternura y el cariño

le impedían salir.

Por mucho que lo intentara,

aquellos sentimientos

siempre le cerraban el paso.

Poeta de la Dulce Pena