No busques mi amor en mis poemas,
búscalo en aquellos recuerdos
de cuando todo era diferente.
Recuerda al hombre que fui,
al que sonreía con tus palabras,
al que encontraba luz
cada vez que aparecías.
Quizá algún día te preguntes
quién fui realmente para ti.
Yo sé quién fuiste tú para mí:
mi ilusión, mi amanecer,
la mujer que hizo soñar a mi corazón.
Y aunque todo se derrumbara,
hay recuerdos que el tiempo no puede borrar.
Si alguna vez quieres encontrarme,
no busques fuera de ti.
Mírate al corazón…
quizá allí encuentres
al hombre que un día te quiso.