DIABLITA DIVINA
Gracias por estar cuando más lo necesitaba,
por tu amistad sincera y tu cariño,
por ser esa amiga que la vida me regaló
y esa hermana que el corazón eligió.
No hacen falta decir grandes palabras,
Para saber que siempre estas
Calmas mis demonios
Me haces entrar en razón,
con esa alegría que tienes
y tan solo con saber que estás ahí.
En los días buenos compartes mi sonrisa,
y en los malos no me dejas caer.
Gracias, Diablita divina,
por caminar a mi lado
cuando el camino se hacía difícil.
Amiga, hermana, compañera de batallas:
gracias simplemente por estar.