DE UNA PROFECÍA A UN SUEÑO CUMPLIDO
Hace muchos años
alguien me dijo:
«Llegará el día
en que estarás a punto de perderlo todo,
incluso la vida.
Y en el último momento,
una mujer te encontrará,
te cuidará
y tú la elevarás hasta lo más alto.»
Pasaron los años,
llegaron mis infiernos,
mis batallas
y mis noches más oscuras.
Y entonces llegó un sueño.
Me vi recibiendo un gran premio
por mis poemas.
Estaba nervioso,
pero ella tomó mi mano
y me dijo:
«Tranquilo, mi poeta.
Te lo has ganado a pulso.»
Subí al escenario
y la llamé a mi lado.
«Si hoy estoy aquí,
también es gracias a ella,
mi musa,
mi inspiración.»
Levantamos juntos el premio.
Y mientras ella lloraba de emoción,
comprendí algo:
Quizá aquella antigua profecía
no hablaba solamente de salvar una vida.
Quizá hablaba de esto: