¿DE QUIÉN ES EL BESO?
¿De quién es un beso,
de quien lo da
o de quien lo recibe?
Quizá sea de los dos,
porque cuando tus labios
se encuentran con los míos,
el beso deja de ser tuyo
y deja de ser mío.
Se convierte en nuestro.
Un beso puede durar un instante,
pero puede quedarse para siempre
guardado en el corazón.
Porque cuando te beso,
no beso solamente tus labios,
beso tu sonrisa,
tu mirada,
tu ternura
y todo aquello que me haces sentir.
Quizá por eso
cada beso tuyo
deja una huella en mí.
Pero yo sí sé
de quién es mi herida:
de tu ausencia.
Y de quién es mi sueño:
de ti.
Porque si algún día
nuestros labios vuelven a encontrarse,
quizá descubramos
que aquel beso
nunca dejó de ser nuestro.