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Apocalipsis

Jesus Gil · 28 jun 2020
Apocalipsis





Viendo Dios que con lo que les había castigado

Por haber hecho daño a uno de sus hijos (El poeta de la dulce pena)

su orgullo les podía más y no reconocían

que era un castigo divino

Decidió pues poner castigos más grandes

Hacerles caer en el hoyo que hicieron para

Que callera su hijo, así mismo

Les hizo caer una red sobre ellos

Viendo que lo ignoraban mando a sus Angeles para mostrar su poder

Entonces se dieron cuenta y se quisieron esconder,

más la ira de Dios fue mayor

No pudieron esconderse en ningún sitio

pues los Angeles les perseguían de noche y de día

y les decían pedir perdón al que arruinasteis la vida

pero ellos lo negaban todo, que era falso por orgullosos

Dios enfurecido les mando tal castigo que les obligo

A ir a quien arruinaron a pedir perdón

Fueron a verlo en su mesa había una copa llena a rebosar

Su cuerpo fue ungido por perfumes para la ocasión

Así les hablo yo os perdono si Dios os perdona

Pero vuestro orgullo a desatado la ira de Dios

Mientras vosotros os jactabais de todo el daño que me hacíais

Yo oraba incesantemente para que me diera fuerza para continuar

Ahora no os lamentéis pues habéis recibido multiplicado,

lo que sembrasteis con toda maldad queriéndolo hacer

Pedir perdón a Dios de corazón y arrepentimiento

Y él os perdonara si lo hacéis de verdad.