Con una voz bajita susurrarte al oído,
con la luna llena en el cielo a la orilla del mar,
siendo las estrellas y las olas testigo mientras cogidos yo de tu cintura y tú de mi cuello, nos hacemos promesa de amor eterno,
bailando al son de la canción más romántica posible nuestros labios se juntan para sellar nuestra promesa,
con un largo y prolongado beso de amor