14 DE JULIO
Querida Princesa del Amanecer:
Han pasado tantos años
y todavía recuerdo
aquel catorce de julio:
las risas,
los amigos,
las fotografías
y aquella felicidad
que entonces parecía tan sencilla.
Nunca imaginé
que aquel día terminaría siendo
uno de esos recuerdos
que el tiempo no consigue borrar.
Hoy miro aquellas fotografías
y no veo solamente imágenes.
Veo a la mujer
que sin saberlo
se convirtió en musa
de tantos poemas.
Y a veces me pregunto:
¿Te acuerdas de aquel poeta?
¿Recuerdas lo feliz que era a tu lado?
¿Te imaginaste alguna vez
todo lo que llegaría a sufrir después?
Quizá algún día
vuelvas a mirar esas fotografías
y te detengas un instante.
Quizá entonces comprendas
que detrás de muchos poemas
había un corazón
que solo quería ser escuchado.
Yo no puedo cambiar el pasado.
Pero aquel catorce de julio
seguirá guardado en mi memoria
como el día en que el Poeta
todavía sonreía sin saber
todo lo que estaba por vivir.
Con cariño,
tu Poeta de la Dulce Pena.