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«Me llamaste Amigo de Verdad»: donde nació Poemas de la Noche

Jesus Gil · 1 oct 2026

«Me llamaste Amigo de Verdad»: donde nació Poemas de la Noche

Antes del Poeta de la Noche, antes del Poeta de la Dulce Pena, antes del Reino de Fantasía y de cientos de poemas, hubo una llamada telefónica.

Y una amiga que necesitaba ayuda.

Esta es la historia de cómo comenzó Poemas de la Noche.

Una llamada entre lágrimas

Todo ocurrió a finales de 2012.

Una compañera me llamó por teléfono muy apurada. Estaba llorando y necesitaba hablar con alguien.

Intenté tranquilizarla como pude.

No fue fácil.

Durante aquella conversación traté de escucharla, acompañarla y conseguir que poco a poco recuperara la calma.

Finalmente lo conseguí.

La conversación terminó, pasaron los días y aparentemente todo quedó atrás.

Pero algo de aquella llamada se había quedado conmigo.

Una noche nació un poema

Días después estaba trabajando de noche.

Recordé aquella conversación, sus lágrimas y todo lo que había sentido intentando ayudarla.

Y comencé a escribir.

De aquella noche nació:

«Me llamaste Amigo de Verdad».

Todavía no podía imaginarlo, pero también estaba naciendo algo mucho mayor.

Poemas de la Noche.

El poema hablaba de un pañuelo imaginario muy especial.

No estaba hecho de tela.

Estaba formado por amor, cariño, ternura, comprensión, paz, serenidad, amistad y sinceridad.

Cada una de aquellas palabras servía para secar una lágrima.

Cuando terminé el poema se lo envié.

Le gustó.

Después le expliqué por qué lo había escrito y cómo aquella llamada me había inspirado.

Pasaron unos días.

Entonces me contó algo que nunca olvidaría:

al leerlo y comprender todo lo que había detrás, se había emocionado y había llorado.

Aquello me hizo comprender algo.

Unas palabras escritas durante una noche de trabajo podían llegar hasta otra persona.

Podían emocionarla.

Podían hacerla recordar.

Incluso podían conseguir que alguien se sintiera acompañado.

Y aquello daba sentido a escribir.

El primer paso del Poeta

Con los años perdí el contacto con aquella compañera.

La vida nos llevó por caminos diferentes y nunca supe qué fue de ella.

Pero dejó algo sin saberlo.

Aquella llamada terminó convirtiéndose en el origen de un mundo que todavía continúa creciendo.

Después llegarían los poemas de amor.

Llegaría la Princesa del Amanecer.

Llegaría el Poeta de la Noche.

Llegarían el Reino de Fantasía, sus personajes, sus historias y sus noches escribiendo.

Mucho después, la vida transformaría también al Poeta de la Noche en el Poeta de la Dulce Pena.

Pero todo aquello todavía estaba muy lejos.

Aquella noche solamente había un hombre trabajando, recordando las lágrimas de una amiga y escribiendo unas palabras para ella.

Sin saber que acababa de dar el primer paso de un camino que continuaría muchos años después.

Por eso, cuando hoy miro hacia atrás y busco dónde empezó realmente Poemas de la Noche, no necesito buscar entre cientos de poemas.

Tengo que regresar a aquella llamada.

A aquellas lágrimas.

A aquella noche.

Y a un poema:

«Me llamaste Amigo de Verdad».

Porque algunas historias empiezan con grandes acontecimientos.

La mía empezó intentando secar las lágrimas de una amiga.

Y quizá por eso, después de tantos años, sigo pensando lo mismo:

cosas como estas son las que dan sentido a la vida.