La mesa del caliz




El cáliz de la amargura el maléfico me lo pone en mis labios para tomármelo
No quiero tomarlo pero más insiste en que lo tome.
Pues se lo que significa entregar mi alma al maléfico y no quiero ni deseo perderme.
Mi mente duda, mi alma esta en tinieblas.
Dios mío yo no sé ni sabré.
Si podre, mándame un ángel que me consuele y conforte en los momentos de mas angustia y desolación.
Mas no me dejes caer en manos del maléfico.
Dame sabiduría y conocimiento necesario para salir lo mejor posible y con el menor daño posible de lo que me tienen preparado en la mesa donde está el cáliz.